Hay una valoración en la mujer vista como compañera:
"Quien es de un alma la tan dura que no quiere a una mujer lo alivia en su
padecer; si no sale calavera, es mejor compañera que el hombre pueda tener”.
Tanto Fierro, Cruz y el viejo Vizcacha describen a la mujer
como piadosa, diligente y trabajadora. No valoran la belleza de la mujer sino
el corazón de madres. La maternidad es vista como un valor. Gracias a ella ésta
pasa a ocupar un puesto entre las posesiones deseadas por el varón. Reflejo de
esta valoración es la comparación con la leona, que simboliza, fuerza,
majestuosidad y poder. La cautiva y la mujer de Fierro son vistas con una
mirada positiva.
La visión negativa de la mujer lo es desde el rencor de la
infidelidad. Estos versos de Cruz son significativos respecto del
enamoramiento, desengaño y elección de soledad.
"En la güella del querer No hay animal que se
pierda... Es la mejor compañera Que el hombre puede tener. Si es güena, no lo
abandona Cuando lo ve desgraciao , Lo asiste con su cuidao, Y con afán cariñoso
... Pero, amigo, el comandante Que mandaba la milicia…Lo pillé junto al jogón
Abrazándome a la china….Es tonto el cristiano macho Cuando el amor lo domina!—…
las mujeres desde entonces, Conocí a todas en una— Mujer y perra parida, No se
me atraca ninguna!"
Comentarios
Publicar un comentario