Solo tres segundos

Nicolás reprueba y tiene que dejar el colegio donde estudió su padre y su abuelo, y que comparte con su hermana. Imagina la reacción de sus padres. Nicolás solo logra ser feliz en los segundos que le lleva la concentración para aprender a caer con la bicicleta. Pero los segundos, a veces, no solo son para ser feliz. 

Zoe y Felicitas están en el nuevo colegio. También Pilu y Julieta. Salidas, amoríos, reencuentros, caminatas, todo es cotidiano hasta que deja de serlo de repente. Bastan solo segundos para que todo cambie para siempre. Y ahí es cuando aparece el mundo de Felicitas que reconstruye la vida de sus amigos y la propia gracias a la escritura, la memoria y el recuerdo. 







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